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Solidaridad global

Construir una cultura de solidaridad transfronteriza

Por: David Bacon

SAN FRANCISCO, CALIFORNIA – 23 DE ABRIL DE 2006 – Quince mil personas se reúnen y marchan en San Francisco para exigir la legalización y la igualdad para los inmigrantes indocumentados, y para protestar contra los proyectos de ley del Congreso de los Estados Unidos que criminalizarían la condición de inmigrante y establecerían enormes programas de trabajadores invitados para las grandes empresas.
Copyright David Bacon

Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, las economías de Estados Unidos y México se han integrado más que nunca. A través del Plan Mérida y las alianzas en materia de seguridad, el ejército y la guerra contra las drogas, las políticas económicas y políticas aplicadas por los gobiernos de Estados Unidos y México están más coordinadas que nunca.

Los trabajadores de ambos lados de la frontera no solo se ven afectados por esta integración. Los trabajadores y sus sindicatos son, en muchos sentidos, su objetivo. Estas políticas buscan maximizar las ganancias y reducir al mínimo los salarios y las prestaciones, gestionar el flujo de personas desplazadas como resultado de ello, recortar los derechos y las prestaciones sociales conseguidos a lo largo de décadas y debilitar los movimientos de la clase trabajadora en ambos países.

Todo esto hace que la cooperación y la solidaridad entre Estados Unidos y México sean más importantes que nunca. Tras un cuarto de siglo en el que el desarrollo de las relaciones de solidaridad se vio interrumpido durante la Guerra Fría, los sindicatos y los trabajadores vuelven a buscar a sus homólogos y a encontrar formas eficaces y adecuadas de apoyarse mutuamente.

Este documento no es un estudio de todas las iniciativas que se han llevado a cabo, especialmente desde que el debate sobre el TLCAN reactivó el proceso de solidaridad a principios de la década de 1990. En cambio, pretende plantear algunas preguntas e invitar a las personas involucradas en este movimiento transfronterizo a responder y aportar sus opiniones. Entre estas preguntas se encuentran las siguientes:

  • ¿Cuál es la historia de la solidaridad transfronteriza? ¿Cómo podemos deshacernos de las anteojeras forjadas por la Guerra Fría y ampliar nuestra visión de lo que es posible?
  • ¿Cómo está cambiando el contexto político a ambos lados de la frontera? ¿Por qué la solidaridad es una respuesta necesaria a los retos políticos y económicos?
  • Una de nuestras mayores ventajas es el movimiento de personas de México a Estados Unidos y viceversa. ¿Qué papel desempeñan los migrantes y la lucha por sus derechos en la solidaridad entre los trabajadores de ambos países?
  • ¿Cómo podemos desarrollar nuevas formas de tender puentes más allá de las fronteras?