Por: Victoria Ciudad-Real, Sara Roschdi y Dulce López
Los días 5 y 6 de febrero, miembros del equipo de Solidaridad Global del Centro Laboral de la UCLA impartieron un curso de formación en competencia cultural a 55 empleados de organismos estatales de California que prestan servicios a los trabajadores agrícolas indígenas de los condados de Monterey, San Benito y Santa Cruz. Esta formación supuso la primera parada de una serie de sesiones regionales enmarcadas en el Programa Estatal de Participación Estratégica Rural, una iniciativa piloto interinstitucional diseñada para reforzar la coordinación y la prestación de servicios en las comunidades rurales.
Las sesiones permitieron a los proveedores de servicios públicos comprender mejor el contexto histórico, las necesidades de interpretación lingüística y los retos locales a los que se enfrentan los trabajadores agrícolas indígenas, cuya labor es fundamental para la economía agrícola de California. Los talleres se llevaron a cabo en colaboración con organizaciones comunitarias locales que mantienen relaciones duraderas con las comunidades indígenas del condado de Monterey.

Cuestionar los prejuicios sobre los trabajadores agrícolas indígenas
El Dr. Gaspar Rivera-Salgado, director de proyectos del Centro Laboral de la UCLA y director del Centro de Estudios Mexicanos de la UCLA, inauguró la jornada formativa con una visión histórica de la migración indígena en la región. Destacó la diversidad lingüística y cultural dentro de las comunidades de origen mexicano en la Costa Central.
«Cuando tratamos a los trabajadores agrícolas como un grupo homogéneo, corremos el riesgo de diseñar servicios que, en realidad, no llegan a las personas a las que pretendemos atender», afirmó Rivera-Salgado.
Explicó que los trabajadores agrícolas indígenas de California suelen proceder de distintas regiones de Oaxaca, Guerrero y otros estados del sur de México, cada una con sus propias lenguas, sistemas de gobierno y tradiciones culturales. La presentación animó a los participantes a abordar su trabajo con humildad cultural y una comprensión más profunda de las historias migratorias, marcadas por el desplazamiento, la contratación laboral y los vínculos transnacionales.
Representantes de California Rural Legal Assistance (CRLA) impartieron una sesión en la que se abordaron los problemas laborales y de empleo más habituales que afectan a los trabajadores agrícolas indígenas de Salinas, entre ellos las barreras lingüísticas, el robo de salarios, las preocupaciones en materia de seguridad en el lugar de trabajo y las dificultades para acceder a los servicios estatales.
«Lo que vemos a menudo en las comunidades indígenas es que empiezan a acceder a los servicios en español, pero si les preguntas qué prefieren, te dirán que el mixteco o el triqui, y esa preferencia debe respetarse», afirmó Norma Ventura, abogada y directora de Programas Indígenas de la CRLA. «Se da por sentado que los servicios en español son suficientes».

Ampliar el acceso lingüístico y el entendimiento cultural
Silvia Ventura, experta en interpretación, se unió a los intérpretes del Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO) para ofrecer a los participantes una demostración práctica de los servicios de interpretación en cadena. La interpretación en cadena —una práctica habitual en contextos lingüísticos indígenas que requiere un equipo de dos intérpretes— consiste en interpretar lenguas como el triqui o el mixteco al español y, a continuación, del español al inglés.

Este enfoque amplía el acceso lingüístico al permitir que los trabajadores agrícolas seen su idioma preferido, al tiempo que reduce el riesgo de malentendidos. Silvia Ventura explicó a los participantes los retos específicos que plantea la interpretación.
«Hay cosas que no se pueden traducir directamente; hay que describirlas», afirmó Silvia Ventura. «La interpretación no se limita a las palabras. Se trata del significado y del contexto».
La demostración en directo ayudó a los participantes a comprender mejor por qué la interpretación en cadena lleva tiempo y por qué es fundamental para una comunicación precisa. Para muchos de los asistentes, esta fue su primera toma de contacto con el funcionamiento práctico de la interpretación de lenguas indígenas.
Jesús Estrada, coordinador principal de vivienda comunitaria del Centro para la Defensa Comunitaria, cofacilitó una sesión de mapeo de activos comunitarios junto a Rivera-Salgado. Los participantes aprendieron más sobre las comunidades indígenas que suelen estar representadas en el condado de Monterey, entre ellas las comunidades triqui, mixteca, zapoteca, nahua y chatina. En lugar de centrarse únicamente en los retos, la sesión hizo hincapié en los puntos fuertes de la comunidad: estructuras de liderazgo, redes de ayuda mutua, organizaciones culturales y defensores comunitarios de confianza. Reflexionando sobre lo que hace que la divulgación sea realmente eficaz, Estrada señaló: «Una divulgación eficaz comienza por comprender en quién confían las comunidades», dijo Estrada. «La colaboración no es solo una estrategia; es una responsabilidad».

Durante el segundo día de la formación, se unió a los participantes el secretario de Trabajo de California, Stewart Knox, quien expresó su firme apoyo a la iniciativa y destacó la importancia de invertir en servicios para las comunidades de trabajadores agrícolas indígenas.
«Si nos tomamos en serio la equidad», dijo Knox, «debemos diseñar sistemas que se adapten a la situación lingüística, cultural y geográfica de las personas».
Para concluir la formación, los participantes trabajaron en grupos interinstitucionales a partir de casos prácticos, debatiendo y elaborando estrategias de respuesta para reforzar la labor de divulgación y mejorar los servicios destinados a los trabajadores agrícolas indígenas. El formato colaborativo permitió a las agencias identificar carencias, aclarar funciones y establecer relaciones más sólidas entre ellas. Los participantes se llevaron consigo buenas prácticas para garantizar que los servicios sean accesibles y tengan en cuenta las diferencias culturales, así como planes de acción para poner en práctica en su propio trabajo.
